El jardín del Majestic Palace: cítricos, olivos y un ecosistema milenario
El jardín histórico del Majestic Palace Sorrento es un tesoro de biodiversidad: olivos milenarios, aromáticos cítricos y un huerto que alimenta el restaurante con estrella Michelin Don Geppi.
Cuando los huéspedes del Majestic Palace Sorrento cruzan por primera vez la verja del jardín histórico, a menudo se detienen en silencio. No por falta de palabras, sino porque la belleza que se despliega ante ellos pide un momento de respeto: un olivo milenario — uno de los ejemplares más antiguos de la Península Sorrentina — extiende sus ramas nudosas hacia un cielo estrellado, mientras el aire perfuma de naranjos, limoneros y jazmín.
El jardín del Majestic no es solo un elemento decorativo, sino un organismo vivo que dialoga con cada aspecto de la experiencia del hotel. El huerto, cuidado con métodos naturales y de bajo impacto ambiental, suministra a diario verduras y hierbas aromáticas frescas a la cocina del restaurante Don Geppi, donde el chef Mario Affinita las transforma en platos que han conquistado una estrella Michelin. De las espinacas a las hierbas medicinales, de los tomates a los calabacines, de la albahaca al perejil: el camino de la tierra al plato es corto y genuino.
Passear por el jardín al amanecer o al atardecer es uno de los placeres sencillos que el Majestic Palace ofrece a sus huéspedes. Un recorrido sensorial entre aromas, colores y texturas que cuenta siglos de historia sorrentina e invita a ir más despacio, respirar profundo y redescubrir el significado auténtico del descanso mediterráneo.
El jardín del Majestic no es solo un elemento decorativo, sino un organismo vivo que dialoga con cada aspecto de la experiencia del hotel. El huerto, cuidado con métodos naturales y de bajo impacto ambiental, suministra a diario verduras y hierbas aromáticas frescas a la cocina del restaurante Don Geppi, donde el chef Mario Affinita las transforma en platos que han conquistado una estrella Michelin. De las espinacas a las hierbas medicinales, de los tomates a los calabacines, de la albahaca al perejil: el camino de la tierra al plato es corto y genuino.
Passear por el jardín al amanecer o al atardecer es uno de los placeres sencillos que el Majestic Palace ofrece a sus huéspedes. Un recorrido sensorial entre aromas, colores y texturas que cuenta siglos de historia sorrentina e invita a ir más despacio, respirar profundo y redescubrir el significado auténtico del descanso mediterráneo.